Page 207 - 來學華語西班牙版課本第四冊
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Lección 10    Mi experiencia en Taiwán
                    ¡El tiempo vuela! En un abrir y cerrar de ojos, llevo casi un año viviendo en Taipéi.

               Durante este año, no sólo he sentido la amabilidad y calidez de la gente de Taiwán, sino que
               también he obtenido muchas recompensas.
                    Antes de venir a Taiwán, estaba un poco preocupada, temía no poder adaptarme a un
               entorno asiático. No imaginé que todo saldría tan bien. La razón por la que no tuve problemas
               para vivir aquí es que Taipéi es una ciudad muy moderna e internacional. Aquí hay tiendas
               abiertas las 24 horas, mercados nocturnos que venden aperitivos y artículos de primera
               necesidad y restaurantes con comida de varios países, lo que me facilita comer y comprar de
               todo. Además, lo que más me impresiona de Taipéi es su MRT limpio y barato. Es práctico,
               vayas donde vayas.

                    Además del trabajo, siempre he aprovechado los fines de semana o el tiempo libre para
               ir a probar cosas diferentes y adquirir muchas experiencias nuevas [por primera vez en mi
               vida]. Por ejemplo, he ido de compras a mercados nocturnos, donde he comido tofu apestoso;
               he ido a un KTV a cantar canciones en mandarín; he ido a conocer la cultura de los pueblos
               indígenas, donde aprendí sobre sus danzas y artesanías; y he asistido a una boda en la que
               incluso he preparado un sobre rojo [para los novios]. Estas experiencias únicas me han
               generado muchos recuerdos felices. Durante mi viaje compré un montón de recuerdos para

               regalar a mis amigos. También quiero llevarme auténtico té taiwanés y pasteles de piña para
               que José los pruebe. Si quiero llevarme tantas cosas, seguro que no caben [todas] en mi maleta
               original, así que [me] temo que tendré que comprar otra.
                    Cuando comencé a estudiar mandarín, escuché que “si quieres aprender bien un idioma,
               lo mejor que puedes hacer es vivir en ese entorno lingüístico durante un tiempo”. Después
               de llegar a Taiwán, descubrí que este dicho tiene mucho sentido. En general, todos los días
               puedo oír [hablar] mandarín y tengo la oportunidad de hablarlo con otras personas, por lo que
               mi aprendizaje en esa lengua, tanto en lo que respecta a la comprensión auditiva como a la
               expresión oral, ha mejorado muy rápidamente. Esto es algo que no imaginé al principio, ¡así

               que se puede considerar un beneficio inesperado!






























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